Basado en la teoría constructivista en la educación, el aprendizaje activo se logra mediante estrategias de enseñanza-aprendizaje que se basan en la motivación, atención y participación activa del estudiantado. Este tipo de aprendizaje promueve que el alumnado tenga un rol primordial en su proceso, involucrándose más allá de la escucha activa al docente. Se promueve la adquisición de procesos cognitivos superiores que desafían a los estudiantes a aplicar, reflexionar y cuestionar lo aprendido ????
A continuación, te presentamos tres actividades que permiten el aprendizaje activo.
Objetivo: Facilitar los procesos de reflexión en grupo. ¿En qué consiste?El/La docente prepara un set de afirmaciones relacionadas con los contenidos y que pueden ser verdaderas o falsas. En grupos pequeños, deben posicionar cada afirmación según el grado de veracidad. Una vez que los grupos hayan finalizado, se realiza un plenario Se puede realizar en cualquier momento (inicio, desarrollo o cierre). La actividad se puede desarrollar en formato físico o digital.Objetivo: Evidenciar la comprensión de una tarea o contenido para retroalimentar oportunamente. ¿En qué consiste? Los y las estudiantes escriben en un trozo de papel preguntas sobre el contenido o el procedimiento de la clase y la depositan en una pecera. Por turnos, el/la docente invita a otros compañeros a extraer preguntas de la pecera para ser respondidas de manera colaborativa. Se puede realizar en el inicio o en el cierre de la clase. Se pueden utilizar herramientas digitales como Google forms, Mentimeter o Padlet.Objetivo: Facilitar los procesos de reflexión a partir de imágenes. ¿En qué consiste? El/La docente ofrece un amplio números de imágenes. Cada estudiante debe relacionar una fotografía con algún concepto, contenido o procedimiento abordado en la clase. Potencia el diálogo, la reflexión y el intercambio de ideas. Se puede realizar en el cierre de la clase o de la Unidad. Las imágenes pueden ser impresas o digitales.
En muchas salas de clases, los niveles de logro de los aprendizajes son diversos, y los profesores deben enfrentar el desafío de decidir entre seguir avanzando o detenerse y nivelar.
El inicio del año académico representa, quizás, el periodo de mayor presión cognitiva y administrativa para las comunidades educativas. Tras el receso estival, los establecimientos se enfrentan al retorno de estudiantes que traen consigo ritmos de aprendizaje heterogéneos, brechas de conocimiento acumuladas y una necesaria etapa de readecuación al clima escolar. En este escenario, la Unidad 0 surge como el cimiento sobre el cual se construirá el éxito de todo el año escolar.
Si eres directivo, coordinador UTP o sostenedor, probablemente te has hecho esta pregunta más de una vez. Hay decenas de plataformas que prometen mejorar los aprendizajes, pero distinguir entre una promesa de marketing y una herramienta con impacto real puede sentirse como caminar a ciegas. ¿Cómo tomar una decisión informada cuando todos los proveedores dicen lo mismo?